miércoles, 16 de febrero de 2011

Trama y argumento.

Trama y argumento.

En un texto anterior vimos como un mismo argumento visto de una manera determinada y centrando la historia en determinados personajes, objetos o circunstancias, podía dar lugar a diferentes categorías como suspense, romántica, policíaca, ciencia ficción, etcétera. Como también vimos, no siempre los sucesos se narraban en el mismo orden, de hecho la ocultación de ciertos detalles en un momento dado y el realzado de otros, podía dar la idea de leer historias diferentes. Esa forma casi viva de presentar el argumento es lo que denominamos trama. Así podríamos definir esta como la forma de presentar el argumento de la historia. Y en un alarde de osadía aún podríamos decir que la forma de la trama es lo que realmente define a que categoría pertenece un relato.

Como ya seguramente habréis intuido, las tramas es lo que realmente depende del escritor y, para un mismo argumento, puede haber infinitas. Sin embargo, aunque categorías o estilos también hay muchos, estos son algo más limitados en número, por lo que eso quiere decir que, dentro de un mismo estilo se pueden presentar varias tramas con mayor o menor diferencia, pero, además, pueden existir tramas que aúnen dos o más estilos. Por ejemplo, Agatha Christie era una magnífica escritora de suspense, pero de tanto en tanto le gustaba poner una gota de humor en sus relatos. También Isaac Asimov, en sus relatos de ciencia ficción, introducía detalles propios de las tramas policíacas.

No obstante, también me gustaría aclarar que algunos de estos detalles que no son propios del estilo usado, especialmente en el caso de las notas humorísticas, pueden o no ser parte de la trama. Por ejemplo, no es lo mismo que el autor haga un chiste con una frase o el aspecto de un personaje, que esa nota humorística sea producto de una situación momentáneamente surrealista dentro del baile de sucesos. En el primer caso el chiste no formaría parte de la trama, en el segundo sí.

Así pues, la trama se convierte en algo peculiar del escritor, pero en la plasmación del argumento en la historia también cuentan esos otros detalles que no forman parte de la trama. De este modo el relato estará formado por el argumento, la trama y los detalles adicionales. Como el argumento es algo genérico que pueden tratar otros autores en relatos propios, diremos que la trama y los detalles adicionales conformarán lo que es el estilo personal del autor. Así si otro autor aún se atreviese con una trama que no es suya, aún existiría una serie de detalles diferenciales a los que, desde este momento denominaremos “detalles personales”.

Desde el punto de vista de la concepción de un relato primero tendremos que idear un argumento (muchas veces nos vendrá dado desde el exterior), después crearemos la trama (muchas veces nos servirá también para hacer modificaciones al argumento) y finalmente, seguramente mientras estamos escribiendo el relato, aparecerán los detalles personales. Estos detalles personales serán en ocasiones intencionados, pero mayoritariamente serán algo casi sustancial del autor que, incluso, puede llegar a no ser consciente de ellos.

Desde el punto de vista del lector, por lo general, el argumento será la parte que llegará a él mediante la lógica, pero la trama y especialmente los detalles personales, lo harán desde la parte más emocional. Por eso, aunque ahora pueda parecer que no es así, la trama y los detalles personales son los que definirán que un lector sienta mayor o menor afinidad por un relato. En pocas palabras, la trama y los detalles será lo que nos gustará o disgustará de un relato escrito por otra persona. Sin embargo, para el autor, que vive inmerso en su propio estilo personal, el argumento aparece como la parte más relevante. Sólo cuando el autor es capaz de inmiscuirse en la parte emocional de su obra, puede llegar a acercarse a sus posibles lectores.

Dicho todo esto, podría parecer como si el argumento no tuviera ninguna importancia, y eso no es cierto. De hecho tanto la trama como los detalles se tienen que armar sobre este. Podemos imaginar al argumento como los huesos de un esqueleto al que se le añaden los músculos y las vísceras que son la trama, y una piel, uñas, cabello y todo aquello que nos da nuestro aspecto externo, como los detalles personales. Está claro que si nuestra columna vertebral está doblada y nuestros huesos craneales hundidos, nuestra salud no será buena y nuestro aspecto nada saludable. Por otra parte, una trama errónea también mataría al relato… tal vez de un infarto.

Y todo esto, aunque parezca mentira, no es solo aplicable a los relatos de ficción, aunque, claro está, en una carta o en una tesis doctoral, será mucho menos visible porque… tienden a ser bastante “huesudas”.

jueves, 10 de febrero de 2011

Prácticas (001)

Estamos en las presentaciones y de teoría no se puede decir que hayamos hecho mucho. Así poco se puede practicar. Sin embargo, igual que en su momento nos presentamos, podríamos hacer una breve descripción de la ciudad o población en que vivimos.

Las reglas a cumplir en este ejercicio son:

-No escribir más de diez líneas, ni menos de cinco para fuentes calibri y arial tamaño 12 o New Times Roman 14.

-No nombrar la directamente la población.

-Expresar también emociones y sensaciones.

Bueno, para empezar ya está bien. Y no sigo poniendo condiciones para no hacerlo más difícil. Para el que se atreva, las siguientes condiciones, que había pensado, eran… escribirlo haciendo el pino y con un plátano en la boca.

Bromas aparte, la referencia para este ejercicio es (001).

¡Llegó la hora!

Técnicas: presentación.

PRESENTACIÓN TÉCNICAS

Los oficios de escritor son muchos y muy diferentes, pero los escritores creativos (novelistas, poetas, publicistas, cuentistas, dramaturgos, guionistas…) tienen que tener una cosa en común: el deseo de escribir. Según Gabriel García Márquez el verdadero escritor tiene que llevar algo de escritor dentro de sí desde que nace. Yo no puedo estar de acuerdo con él, porque por más que me he rebuscado por todas partes no he encontrado nada en mí. Por no tener no tengo ni plumas, pero sigo convencido de que soy escritor incluso cuando duermo. Tal vez nunca me haga rico con esto, incluso es posible que nunca vea una de mis obras en el escaparate de una librería, pero aún así soy escritor por una única razón: porque quiero.

Y eso es lo que espero de todos los que ahora iniciáis este curso, que queráis escribir. Poco importa el estilo o el nivel de conocimiento. Por ahora lo único que importa es el deseo. Si este existe lo demás ya lo dirá el tiempo que es el que, en último término realmente nos juzga. Pero hoy vamos a disfrutar de nuestro deseo. Da igual si empezáis ahora o tenéis gran parte del camino ya andado, ahora sólo debe importar el deseo de escribir.

Supongo que todos recordáis lo que contestasteis a la pregunta de qué esperabais de este curso. No todos especificasteis que deseabais escribir, así que preguntaos a vosotros mismos si deseáis escribir y si la respuesta es afirmativa… ¡adelante!

En el apartado de técnicas veremos algunas estrategias y secretos que nos permitirán ir mejorando nuestra escritura y perfeccionando nuestra personalidad como escritores. Y el primer secreto, que seguramente todos ya conocéis, es que “a escribir se aprende escribiendo”.

Muchos de nosotros hemos practicado la escritura y hemos terminado abandonando nuestros textos en un rincón y avergonzándonos de ellos. Y eso, el avergonzarse, es un error. Por muy mal que creamos que puede estar aquello que un día escribimos, seguro que también posee cosas buenas. Es hora de rescatar los folios olvidados en la carpeta del desván y empezar a mirarlos con un ojo crítico, pero constructivo. El mismo Juan Ramón Jiménez, que era un perfeccionista, repudiaba gran parte de los poemas que iba haciendo y los tiraba a la papelera. Según dicen, su esposa los sacaba de allí, estiraba las hojas y se los volvía a poner sobre la mesa. De tanto en tanto, uno de aquellos poemas perdidos cambiaba una palabra aquí, una metáfora allá, y terminaba siendo una obra que enorgullecía al autor. A la muerte de esta, tres días después de que se conociera que le habían otorgado el Nobel de literatura, dicen que dijo: “¿Quién salvará ahora mis horas?”. No esperemos a que otro lo haga por nosotros y salvemos hasta nuestro último minuto.

No nos deshagamos de nuestro trabajo, tal vez mañana sepamos darle el brillo que deseamos para él. Y recordad que para escribir sólo hace falta un lápiz, un papel y el deseo de hacerlo.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Presentación del apartado sobre lengua castellana.

PRESENTACIÓN DE LENGUA CASTELLANA

Si vamos a empezar un curso de escritura en el que los conocimientos de sus participantes son desconocidos y, hasta cierto punto se intuyen heterogéneos, lo lógico es partir desde lo más básico. Después, según veamos cómo evoluciona, ya aceleraremos, o no, en algunos temas. Así en cuestiones de gramática, ortografía y, en general, todo lo que es la lengua castellana, no podrá ser una excepción. Muchas de las reglas las creemos totalmente sabidas, pero podemos recibir más de una sorpresa. También, en muchas ocasiones, podemos conocer reglas sin saberlas, es decir, que somos capaces de escribir correctamente en base a reglas que nunca estudiamos. De esto tienen mucha culpa las buenas lecturas, que, sin darnos cuenta, nos adentran en la buena escritura. Por otra parte, también existen otras tendencias que tiran de nuestros utensilios de escritura hacia el error, como puede ser esa escritura desidiosa que muchas veces frecuenta nuestros monitores de ordenador, o las prácticas locales y de argot que influencian nuestra escritura desde el lenguaje hablado.

El escritor (asumiremos aquí como tal a todo aquel que escribe sin más acepciones) debe conocer lo mejor posible las herramientas de su trabajo y estas incluyen tanto las físicas como esas otras que definen la escritura y sobre las que ahora hacemos hincapié: las reglas y normas de escritura.

También vamos a detenernos en el estilo. No sé si conviene hablar de las diferentes teorías sobre este, pero en un principio lo veremos desde dos puntos de vista:

- El estilo de escritura, basado en un uso personal del lenguaje.

- El estilo de tema, basado en la trama y los detalles personales.

Ambos estilos pueden estar relacionados, pero también influenciados por las lecturas, conocimientos del autor y las particulares formas de pensar de cada uno.

Vemos así que este tema, el de la lengua castellana, se cruzará, en algún momento, con otros. Sin embargo, empezando por el principio atacaremos las reglas de escritura. Y, como no podía ser de otra manera, empezaremos por la puntuación.

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100 lecturas y una más.

No son los 100 mejores libros, pero sí una selección de libros que pueden aportar mucho a alguien que quiere aprender a escribir hoy:

1984, George Orwell

Lolita, Vladimir Nabokov

El sonido y la furia, William Faulkner

El péndulo de Focault, Umberto Eco (*)

El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr Hyde, Robert Louis Stevenson (*)

La Odisea, Homero

Orgullo y prejuicio, Jane Austen

Divina Comedia, Dante

Cuentos de Canterbury, Geoffrey Chaucer

Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift

Pantaleon y las visitadoras, Mario Vargas Llosa (*)

El guardián entre el centeno, J. D. Salinger (*)

Cien años de soledad, Gabriel García Márquez (*)

El gran Gatsby, Scott Fitzgerald

20.000 leguas de viaje submarino, Julio Verne

Cosmos, Carl Sagan (*)

Las uvas de la ira, John Steinbeck

El centinela, Arthur C. Clarke (*)

Un mundo feliz, Aldous Huxley (*)

Mrs. Dalloway, Virginia Woolf

Olvidado rey Gudú, Ana María Matute (*)

El príncipe, Maquiavelo (*)

El señor de los anillos, J. R. R. Tolkien (*)

Pasaje a la India, E. M. Forster

Matar a un ruiseñor, Harper Lee

La naranja mecánica, Anthony Burgués

Luz de agosto, William Faulkner

Las almas de la gente negra, W. E. B. Du Bois

Ancho mar de los Sargazos, Jean Rhys

Madame Bovary, Gustave Flaubert

Paraíso perdido, John Milton

Anna Karenina, Leon Tolstoi (*)

Hamlet, William Shakespeare

El rey Lear, William Shakespeare

Platero y yo, Juan Ramón Jimenez

Las aventuras de Huckleberry Finn, Mark Twain

Kim, Rudyard Kipling

Frankenstein, Mary Shelley

Alguien voló sobre el nido del cuco, Ken Kesey

Por quién doblan las campanas, Hernest Hemingway

El Aleph, Jorge Luis Borges

Rebelión en la granja, George Orwell

El señor de las moscas, William Holding

A sangre fría, Truman Capote (*)

El cuaderno dorado, Doris Lessing (*)

En busca del tiempo perdido, Marcel Proust

El sueño eterno, Raymond Chandler

Mientras agonizo, William Faulkner

Yo, Claudio, Robert Graves

La puta respetuosa, Jean-Paul Sartre

Hijos y amantes, D. H. Lawrence

Todos los hombres del rey, Robert Penn Warren

El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad

El factor humano, Graham Green (*)

Trópico de cáncer, Henry Miller

El halcón maltés, Dashiell Ahmet

El misterio de la cripta embrujada, Eduardo Mendoza (*)

Lord Jim, Joseph Conrad

Los detectives salvajes, Roberto Bolaño

La vida es sueño, Calderón de la Barca (*)

La Fundación (la primera trilogía), Isaac Asimov (*)

Ubik, Philip K. Dick

El juego de Ender, Orson Scott Card

Viento del Este, viento del Oeste, Pearl S. Buck (*)

Poesía, Antonio Machado (*)

Los hombres que no amaban las mujeres, Stieg Larsson (*)

La sombra del Viento, Carlos Ruíz Zafón (*)

Ivanhoe, Walter Scott

La dama de las Camelias, Alejandro Dumas

Diplomacia, Henry Kissinger (*)

Parque Jurásico, Michael Crichton (*)

Informe Lugano, Susan George (*)

Antología poética, Miguel Hernández (*)

Su único hijo, Leopoldo Alas Clarín

Trilogía de Nueva York, Paul Auster (*)

La hoguera de las vanidades, Tom Wolfe

Wilt, Tom Sharpe (*)

El perfume, Patrick Süskind (*)

Sinuhé el egipcio, Mika Valtari (*)

Planilandia, Edwin A. Abbott (*)

Viajes al otro mundo, H.P. Lovecraft (*)

Rimas y Leyendas, Gustavo Adolfo Bequer

Historia de España, Pierre Vilar (*)

Los miserables, Victor Hugo

Nueva guía de la ciencia, Isaac Asimov (*)

El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde (*)

Hawaii, James Michener

Los pilares de la Tierra, Ken Follet (*)

La catedral del mar, Ildefonso Falcones (*)

La doncella de piedra, Susan King

Tirano Banderas, Ramón del Valle-Inclán

Crónicas marcianas, Ray Bradbury

Drácula, Bram Stoker

El amante, Marguerite Durás

El Evangelio según Jesucristo, José Saramago (*)

El extranjero, Albert Camús

Los crímenes de la calle Morgue, Edgar Allan Poe

Los libros con un asterisco entre paréntesis serán tratados a lo largo del curso. Para empezar, dentro de un mes empezaremos a desarrollar como tema “Pantaleón y las visitadoras” de Mario Vargas Llosa, aprovechando que le han concedido recientemente el Nobel de literatura.

Y además convendría seleccionar cuentos cortos de algunos autores como Julio Cortazar o Pere Calders. Libros como “El Quijote” o “Ulises”, ya son obras con una cierta antigüedad o complejidad poco pueden aportar más, que los 100 anteriores, a un escritor en ciernes. Sin duda si formarían parte de los mejores libros de la historia, pero insisto, no es lo que pretendo con esta selección. Especialmente se ha limitado el número de obras antiguas, que si bien son la base de toda la literatura, muy poco pueden aportar al nuevo escritor. Aunque siempre pueden existir situaciones excepcionales, como la que supone “El Evangelio según Jesucristo” de José Saramago, que está escrito con el estilo propio de las sagradas escrituras, aunque con la sabiduría literaria del Nobel portugués. Emular las arcaicas fórmulas de un texto sagrado, de Homero o incluso usar un lenguaje propio de otras épocas, son recursos que se han utilizado en numerosas ocasiones, pero, aún así, eso no justifica que el nuevo escritor deba saturarse de esas lecturas antes que de las contemporáneas que, incluso con “menor calidad”, serán más útiles para sus propósitos de aprendizaje.

Doy por supuesto que se aceptan sugerencias. Es el momento de comentar lo bueno y lo malo que nos pueden aportar estos libros y otros. De hecho nada me gustaría más que tener argumentos para cambiar algunos de estos libros. No se lo digáis a nadie, pero también hay libros y autores a los que odio.

El valor del argumento

Un buen argumento no es algo que dependa del estilo literario. El estilo es algo que pone el escritor, pero la validez o no de ese argumento también. Ya sé que no parece muy creíble, pero, tal vez, un ejemplo que lo ilustre dará más credibilidad a lo expuesto.

Imaginemos como queramos el siguiente nudo argumental:

Un investigador hace un importante descubrimiento, pero para extraerle partido busca un socio capitalista con el que montar una empresa. Ese socio es un antiguo novio de su esposa. Al principio todo va bien, pero el investigador hace nuevos descubrimientos que quiere añadir a su producto, para ello deben hacer una ampliación de capital en la empresa. Con esta excusa el capitalista termina por hacerse con el control de la empresa con ayuda de un inversor externo. El investigador, aprovechándose de la antigua relación con su esposa, intenta recuperar la empresa, sin embarga el ahora tercero en discordia resulta ser un mafioso ruso que también quiere el control. Al final el mafioso mata al socio capitalista y, a continuación, los servicios secretos detienen al mafioso. El investigador recupera el control de la empresa, pero también descubre que no debe poner a esta por delante de su propia vida.

Este sería, en resumen, el argumento original que se le ocurre al escritor, pero dependerá de cómo lo desarrolle el estilo, veamos los ejemplos.

POLICÍACA

Empezará en el momento en que el socio capitalista muere y el investigador de turno descubre pistas que indican a la esposa del investigador. Poco a poco se irá descubriendo la historia, pero haciendo creer, cada vez que aparece un personaje, que ese es el culpable. Al final aparece la prueba que identifica al mafioso como el villano. La detención será todo un acontecimiento y el final del investigador, la empresa y su esposa, será algo muy rápido y poco trascendental para el cierre de la historia.

CIENCIA FICCIÓN

La historia se centra en el descubrimiento que será algo extraño y casi antinatural. La idea de crear una empresa para sacar rendimiento económico puede hacerse ver como algo amenazador. Los siguientes descubrimientos llevarán una nueva aureola de magia. Entre tanto las relaciones de los personajes han entrado rápidamente. Cuando el socio capitalista ejerce su traición, todo sucede a un ritmo trepidante y siempre con alusiones nuevas a la naturaleza de los descubrimientos. La muerte y la investigación policial tendrán una relación muy directa con las características de producto de la empresa. De hecho se verá que el mafioso quería dominar el mundo con aquel invento. Al final, cuando todo se resuelve, el matrimonio abandona, junto a la empresa, aquel descubrimiento que, tal vez, podía haber acabado con el mundo.

ROMÁNTICA

Investigador tiene muy abandonada a su esposa para poder ejercer su labor científica, cuando finalmente ya tiene el invento ambos se hacen ilusiones de que todo va a cambiar. Pero, para cambiar, hay que sacar rendimiento económico a su investigación. No tienen el dinero para montar la empresa, así que ella recuerda que su antiguo novio, que aún la quiere, tiene suficiente dinero. Convence a su marido de que la asociación es necesaria, pero los celos son inevitables. Cuando llega la traición todos se replantean su situación. Finalmente ella intenta engatusar a su exnovio para buscar la manera de recuperar la empresa. Aparece un triángulo amoroso del que el escritor puede sacar un enorme partido. De hecho la muerte del socio capitalista puede ocurrir en presencia de ella que acaba secuestrada por el mafioso. Ante esa situación el marido comprende como necesita a su mujer. Con la resolución el final feliz es la posibilidad de que ambos vuelvan a estar juntos y abandonen los proyectos que los alejan en cuerpo y alma.

HUMOR

El invento puede ser algo totalmente absurdo. La mujer será un personaje algo superficial y capaz de las tonterías más grandes, de hecho presentará al socio sin decir al marido quién es. Y no sólo que fue su novio, sino que es un tiburón sin compasión. El mafioso también será un personaje excéntrico y estrambótico. Por su parte los servicios secretos se mezclarán con la policía, un detective y cualquier otro personaje que manipule las pruebas y haga que todo se salga de madre. Finalmente la empresa, el invento y el mafioso volarán por los aires en una explosión y todo acabará con soluciones a medias que darán para más de un chiste.

SUSPENSE

No se identificará claramente que se ha descubierto, pero se generará una atmosfera de algo sospechoso. En principio el socio capitalista parecerá ser una bocanada de aire fresco, simpático y buena persona. Cuando el investigador pierda el control de la empresa no parecerá que ha sido el socio, pensaremos que puede haber sido una tercera persona aún desconocida, sin embargo empezarán a ocurrir cosas con rapidez para que perdamos un poco la noción de lo que está pasando. La muerte del socio cuando la mujer tenía información que le obligaría a devolver el control y la aparición del mafioso sería una sorpresa. Pero cuando el mafioso estuviese a punto de matar al matrimonio aparecería Interpol para rescatarles. Resuelto el caso el final que ya conocemos sería una breve trivialidad como en el caso de la novela policíaca.

ERÓTICA

La fórmula sería muy similar a la de la novela romántica, pero las relaciones personales perderán algo de interés y se centrará en las relaciones íntimas. El resto del argumento se tratará con celeridad. Pero, sin duda, se inventarán más relaciones íntimas (esto es un eufemismo, claro).

FILOSÓFICA

Puede coger cualquiera de los tratamientos anteriores, menos el erótico, y centrarse en lo bueno o malo del comportamiento humano, de sus razones y sus posibilidades.

Y, seguramente, aún podríamos buscar una fórmula para convertirlo en un relato religioso, político, de historia ficción, de terror… todo es cuestión de añadirle algún detalle aquí y allí y darle las características propias del género sin cambiar, en esencia, el argumento. Cómo ya hemos visto, hasta el orden de la historia es susceptible de cambios sin abandonar ese hilo argumental.

NOTA PRELIMINAR

NOTA PRELIMINAR

Me hubiese gustado empezar con la presentación en todos los temas que vamos a abrir en este curso, pero no me ha sido posible. No obstante lo voy a hacer con los más importantes. También, al final del día de hoy, introduciré los primeros ejercicios que darán el tiro de salida al taller de escritura.

No os asombréis si hoy veis que, de hora en hora, van apareciendo nuevos artículos en el apartado de teoría. No os preocupéis por ello, pues tendréis toda la semana para analizarlos. Tanto estos como los complementarios que puedan salir en los próximos días.

Pretendía un comienzo explosivo para animar a todo el mundo. Las próximas semanas serán más relajadas, no obstante, los ejercicios serán del mismo calibre: uno por semana.

Vuelvo a insistir y os pido disculpas por no tener acabado todo lo que para hoy pretendía, sin embargo tengo una buena excusa. Lo que pasa es que ahora no la recuerdo.

En fin, eso es broma, porque estoy viviendo algunos momentos que, tal vez, en los próximos años sean parte de la historia de nuestro país o, incluso del mundo. O, como de costumbre, sólo (aún no me acostumbro a ponerlo sin acento) sean agua de borrajas. No puedo deciros más porque este tampoco es el lugar. Para los interesados ya diré algo en alguno de mis blog’s, pero no antes de finales de la próxima semana.

Un abrazo y disfrutad del curso que ahora da comienzo, que esa es la idea: disfrutar.

viernes, 28 de enero de 2011

Presentación

Vamos a empezar un curso de escritura en un blog (bueno, realmente, para empezar, lo hacemos en dos) y eso, en sí mismo, ya contiene algo de transgresor. Aunque, si lo recuerdo bien, no es el primer curso que he visto en la red de características similares… ¿entonces qué tiene de novedoso?

Lo primero de todo es que vamos a violar continuamente uno de las reglas que aprenderemos cuando lleguemos al tema de los blog’s y las web’s. La norma es que un artículo en esos medios debe ser breve, claro y conciso (la verdad es que debería tener otras características, pero estas son las que me interesan por ahora) y aquí, demasiadas veces, eso no será posible. Y, sin embargo, eso no tendría que constituir ningún problema para nuestros propósitos (o por lo menos eso espero). Entre todos vamos a crear un entramado de blog’s funcionales con un fin educativo. Este va ser nuestro punto de encuentro y nuestro taller de escritura.

Seguramente pensareis que eso ya existe, haciendo referencia a blog’s y web’s donde hasta un centenar de autores publican sus trabajos. Pero esa no es la idea de “Curso de escritura” (cabecera marrón). Aquí, en el primer blog, cada semana trabajaré uno o varios temas sobre lo que significa la escritura en todas sus facetas. También aquí notificaré los ejercicios para cada semana con sus correspondientes referencias. Y finalmente, aquí acogeré las consultas y peticiones de todos cuantos quieran acercarse a este curso. Por otro lado, en “Curso de escritura 2” (cabecera roja) nos dedicaremos a los ejercicios. Allí os he ido abriendo cuenta de membresía a todos los que me lo habéis solicitado (para los que aún no la tengan, leed el artículo anterior: “Novedades para la cuenta atrás” y veréis cómo. No se os pide vuestro verdadero nombre, ni vuestra dirección de correo oficial, pero sí una noción geográfica para conocer vuestras variantes dialectales o hablas del castellano, y un correo donde enviar la invitación. Y no hacen falta más trámites.

Así, nuestro segundo blog, será el lugar donde todos publicaremos nuestros ejercicios como artículos. De esta forma, el apartado de comentarios servirá para que cada uno de nosotros pueda aportar consejos y opiniones. Es decir, mediante los comentarios haremos que la zona de ejercicios se convierta en un verdadero taller de escritura vivo.

Lógicamente, aquellos que no se hayan dado de alta o no hayan podido hacer funcionar la invitación, podrán publicar sus ejercicios como comentarios en el blog origen (cabecera marrón) a continuación del artículo que define el ejercicio.

Volviendo al blog “Curso de escritura” (cabecera marrón), toda teoría tiene que estar dirigida bajo un plan, índice, programa, que permita saber que se está haciendo en cada momento. Este, aunque muy flexible y de amplio espectro, también tiene ese programa.

Seguramente, cuando leísteis “Curso de escritura”, lo primero que pensasteis fue en libros y, más concretamente cuentos, novelas, poesía… literatura. Pero cuando uno dice escritura también se refiere a las herramientas de quien escribe, las lenguas, las grafías y, cómo no, a otro tipo de textos mucho menos literarios. Tal vez esa otra parte de la escritura no os interese tanto, sin embargo, ya veréis que, en lo poco que la tratemos, tiene más de literatura de lo que nos imaginamos.

Ahora ya os podéis hacer una idea de que los temas de este curso no estarán distribuidos, en principio) como en otros cursos similares. La temática de cada artículo estará puesta en la etiqueta y si pertenece a algún subtema también estará allí. Eso no impedirá introducir nuevos temas en el futuro.

Este es el esquema sobre el que pretendo trabajar:

1. Lengua Castellana

-Gramática y ortografía

-Usos y formas

2. Estilos artísticos:

-Recursos creativos

-Géneros

-Técnicas

-Lectura

-Poesía

3. Estilos profesionales:

-Documentos

-Presentaciones

4. Redacción del día a día

5. Escritura digital

6. Ejercicios.

7. Peticiones y consultas.

No todas las semanas se cubrirán todos los temas, de hecho, es probable que, en principio, todo pueda parecer algo desordenado, pero no dudo que, conforme avance el curso, ese desorden ya no será un problema sino todo lo contrario.

Y vuelvo a insistir que vosotros podéis sugerir más temas y apartados que, en un principio, situaremos como “Peticiones y consultas”.

En este momento, como diría algún político listillo, doy este pantano… digo curso… por inaugurado.

El verso.

¿Recordáis lo que os enseñaban en el colegio sobre la poesía? Seguramente hay una espesa niebla que cubre aquella información. Es posible que recordáis aquello de la métrica, la rima, las figuras literarias. Estoy seguro de que las metáforas viajaron con vosotros en el tiempo. En ocasiones os descubrís confundiéndolas con las comparaciones… ¡Ah! ¿Tú, no?... Pero seguro que los demás sí. Y eso que muchos hemos seguido perpetrando, con mayor o menor éxito, algunos versos aquí y allí.

Por aquel entonces nos decían que la poesía estaba dividida en tres grandes ramas: la épica, la dramática y la lírica. Si tenéis unos cuantos años más y estudiasteis en España, seguramente os colaron otra rama más: la mística. Pero, cuando intentaban nombrar autores que cultivaran esta variante del camino, decían Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz y luego, como mucho, decían San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Y si algún chaval avispadillo le decía al padre dominico de turno, “vale, ¿pero hay alguien más?” el hombre, huyendo de la pregunta, contestaba, “¡le parece poco, Gutiérrez!

Hay que reconocer que ambos santos hicieron grande la poesía mística. Tan buenos fueron que algún ateo se vio tentado de creer, pues tan gloriosa era la poesía que sólo le faltaba ganar el cielo. Pero no fueron los únicos, ni tan solo los primeros. Lo que ocurre es que es que al pater se le trababa la lengua si hablaba del medieval Raimundo Lúlio, ya que bajo ningún concepto diría Ramon Llull. Entonces, el pobre padre, se acordaba de Fray Luís de León. El dominico, que conocía mejor los textos sagrados que los literarios, no sabía hablar de otros poetas que ocasionalmente pudieron acercarse a este tipo de poesía, ya fuese en otras lenguas, como Mossén Jacint Verdaguer (finales del siglo XIX y comienzos del XX) o, incluso, los que versaron su misticismo fuera de los ámbitos del catolicismo romano, como Ibn Arabi o Omar al-Jayyam. De todas formas, en el libro de texto solo se podían encontrar los citados por el padre dominico.

Ya supondréis que con tan poca carga no se podía hablar de una verdadera rama poética y en años posteriores los libros de texto la incluyeron como una parte de la lírica.

Si vamos a hablar de poesía de una forma práctica, tendremos que escarbar entre las nubes de nuestra memoria y refrescar algunas palabras como verso.

Verso es un conjunto de palabras que constituye la unidad de medida y cadencia.

Etimológicamente hay dos opiniones sobre el origen de la palabra. Para unos “verso” quiere decir, simplemente, línea escrita, pero otros hablan de movimiento de las palabras. Nosotros nos quedaremos lo que nos es más útil. Diremos que verso es un conjunto de palabras, generalmente en una única línea, que se relacionan con otros similares, mediante unas ciertas reglas, para formar un poema.

Quién pudiera como tú

a la vez quieto y en marcha,

cantar siempre el mismo verso

pero con distinta agua.

(Gerardo Diego, “Romance del Duero”).

En esta estrofa de Gerardo Diego tenemos cuatro versos que se relacionan de tres maneras: por la rima (asonante: - A – A), por la métrica (octosílaba) y por la lógica (conforman una sola frase). Pero si es una única estrofa, ¿cómo se relaciona con el resto del poema? Simplemente por el sentido. Algo tan simple y, en apariencia, tan poco convincente. Sin embargo, cuando vemos un poema todos somos capaces de reconocerlo… ¿Siempre?... En la imagen podemos ver un caligrama de Apollinaire. También se les considera poemas.


Imagen extraída de la web www.thales.cica.es


Ya hemos definido verso, pero hemos utilizado para ello rima y métrica que si bien sabemos utilizar perfectamente, en el fondo no tenemos tan claro que son. Pero averiguarlo ya será tarea de otro día, no vayamos a saturarnos nada más comenzar.


martes, 25 de enero de 2011

Novedades para la cuenta atrás.

Mientras hacéis los deberes y antes de empezar el curso, os voy a intentar familiarizar con los elementos que he preparado para poder seguir mejor este curso.

Ya habréis comprobado que publicar un texto en el modo de comentario es algo molesto. Por otro lado, si se comete cualquier error, este queda grabado sin que se pueda editar. Esa es la razón del dibujo situado en la columna de la derecha. Sí, donde dice “Curso de Escritura 2”. Pulsando sobre esa figura nos trasladamos a ese otro blog, que es similar a este, pero con la cabecera en rojo. Ese es el blog de prácticas. Para acceder a él os tendréis que convertir en miembros. Para ello, si no tenéis una cuenta en blogspot o gmail, deberéis daros de alta. A continuación podéis enviarme una petición de invitación a vhonkhamy@gmail.com y os enviaré la misma.

¿Cómo se publican los ejercicios?

Durante el curso, cada vez que aparezca un ejercicio, llevará, entre paréntesis, un código de 3 cifras. Ese deberá ser el título con el que publicar el ejercicio. Si además el trabajo tiene uno o varios títulos propios, estos se pondrán dentro del artículo en negrita y con el espacio de una línea antes del ejercicio a continuación. Igualmente si hay más de un ejercicio en la entrada, estos se separarán por uno o varios espacios de línea (generalmente blogspot pone reparos a más de un espacio).

Para ver como quedaría, he tomado mis deberes actuales y les he asignado el código (000).

Como también se puede ver, el nombre de quien publica queda puesto al final del artículo. También la hora a la que se publicó inicialmente (las posteriores ediciones no la modifican). Sin embargo, hay que tener en cuenta que, respecto a la fecha, todos los artículos publicados durante el mismo día están debajo del mismo encabezamiento de fecha.

Y ahora el apartado de comentarios que, espero, sea muy activo. Es de esperar que en ese apartado todos manifiesten sus ideas para mejorar un texto, sus dudas… y toda clase de aportaciones que se os puedan ocurrir, pero siempre baja el lema que aparece cuando se abre la casilla para comentar: “Haz tu respetuosa aportación a este texto”. Y, sobre todo, no olvidéis identificaros cuando hagáis un comentario ya que los comentarios anónimos, salvo que aporten ayudas sustanciales, serán eliminados para evitar la incursión de elementos desagradables externos que puedan alterar el buen funcionamiento.

Por supuesto, si alguien desea seguir el curso, usando sólo el primer blog y dejando sus ejercicios como comentario, puede hacerlo sin ningún problema, pero debe tener en cuenta que compartirá ese espacio con las peticiones, preguntas y sugerencias que todos puedan realizar.

El curso dará comienzo oficialmente el 10 de febrero y se generará, aproximadamente un tema semanal (procuraré que termine siendo el mismo día de la semana). Sin embargo, dado que los temas van a quedar ahí, no existe ninguna obligación de seguir el curso en las fechas señaladas. Cada uno lo puede seguir a su manera, sin embargo, el hecho de que varias personas lleven el mismo ritmo (aunque este sea lento) permite un mejor aprovechamiento, dado que todos podemos ayudarnos mejor así.

Antes de terminar me gustaría que en los correos de petición me pongáis el país o comunidad autónoma al que pertenecéis. Eso podría ayudar a ubicar las peculiaridades lingüísticas que, sin duda, aparecerán.

¡Gracias a todos y hasta pronto!